Las gradas tienen los asientos apiñados. El trato al cliente no es bueno debido a la masificación. Es muy lento y poco espectacular, aunque la doma es buena.
Aportan una chica que baila flamenco muy bien. El número final merece la pena pero la primera hora de espectáculo es muy aburrida.
Nos gustó más el de Jerez de la Frontera o el del caballo menorqui (Espectáculo Somni, Son Martorellet) en Menorca. Y además la entrada es más cara que en estos dos espectáculos.
Tampoco te dejan visitar los caballos en las cuadras, en los otros lugares sí.