Acudimos con mucha ilusión por parte de mis hijos para ver animales acuáticos pero hemos salido un poco decepcionados sobre todo porque animales marítimos hay muy poquitos (leones marinos y pingüinos), lo demás son aves, reptiles y alguna que otra especie. Llegamos a primera hora y casi no había nadie, incluso conseguimos aparcar justo en la puerta y entramos del tirón. Justo en la taquilla nos avisaron que ya no hay delfines (el delfinario es aproximadamente 1/3 del parque así que mal asunto). Empezamos el programa de charlas didácticas que aunque son interesantes creo que no son adecuadas para niños menores de 10 años ya que no prestan demasiada atención. Si quieres escuchar todas las charlas tienes que ir de prisa entre las diferentes zonas del parque o no te da tiempo. El parque no es demasiado grande y sin la zona de delfines, se ve entero en unas 2-3 horas (incluyendo charlas). Lo que más nos gustó fue el espectáculo de aves (loros y tucán), los leones marinos y los pingüinos (se llena bastante). Le dimos de comer allí a los niños (bastante rápido por cierto, sin colas), el menú infantil no está mal y nos fuimos justo después. Creo que sin delfines este parque tiene poco interés.