Hoy me tomé un rato para mí, sin prisas, para disfrutar de una tarde de relax y cuidar mi bienestar.
Empecé con el baño turco, seguí con la sauna y después disfruté de la piscina con diferentes circuitos de whirlpool… una experiencia muy agradable y profundamente relajante.
Además, me hice un masaje corporal totalmente personalizado, con aceite estimulante y crema hidratante de cosmética natural, sin parabenos, adaptado a mis necesidades. Me ayudó muchísimo a descontracturar la espalda. La masajista Paz fue increíble: muy profesional y cuidando cada detalle. Salí con el cuerpo ligero y con energías renovadas.
Las chicas de recepción también fueron un encanto: amables y simpáticas desde el primer momento.
Con este tiempo de lluvia, es el plan ideal para cuidarte y desconectar. Muy recomendable.