Una experiencia increíble. La comida estaba espectacular, especialmente el arroz, con muchísimo sabor y en su punto perfecto. Los entrantes muy bien presentados y deliciosos, y el postre fue el broche perfecto. El servicio fue atento y amable en todo momento, y el ambiente muy agradable y acogedor. Sin duda, un sitio totalmente recomendable para disfrutar de buena comida en San Pedro. ¡Volveremos!