Por un vino y una cerveza sin alcohol nos cobraron 8€, cosa que no se ve reflejada en el servicio, por esos precios creo que se debería al menos haber servido la copa delante del cliente, tampoco nos dieron ticket, lo que aumenta la desconfianza, nos dijeron que no había café que era lo que primero pedimos y luego vimos una clienta entregando uno que se bebió en el comercio, denota un trato desigual? Una pena por que el sitio está bien, se le podría sacar más partido. En todo momento ni miraron. No vuelvo.