He tenido una experiencia increíble. Desde el primer momento el servicio fue excelente, muy atento y cercano, haciéndome sentir como en casa.
La comida es espectacular: súper casera, auténtica y con ese sabor típico tailandés que cuesta encontrar. Se nota la calidad de los ingredientes y el cariño en cada plato.
Sin duda, uno de los mejores restaurantes tailandeses en Marbella. ¡Repetiré muy pronto!