Hay dos chicas que atienden y una sola habla español, pero más allá de eso, nos han tratado super bien. Fuimos con una mascota y nos trajeron para que tome agua y unos huesitos para que coma.
Pedimos para picar unos bollitos de cambembert con salsa de arándanos, unas patatas bravas y unos tintos de verano.
El ambiente es súper tranquilo. Lo recomiendo 🙌