Llevamos el vestido de boda de mi mujer para una limpieza profesional, pagando 150€, y lo que hemos recibido es un resultado vergonzoso: el vestido sigue sucio, con manchas evidentes en los bajos, mal olor y una apariencia general que hace pensar que ni siquiera ha sido limpiado correctamente. Incluso presenta manchas que antes no tenía.
Lo más preocupante no es solo el mal trabajo, sino la actitud del establecimiento. Al reclamar, se han limitado a decir que el vestido “está lavadísimo” y que antes estaba peor, sin asumir ningún tipo de responsabilidad ni ofrecer solución alguna, nada mas que lavarlo otra vez ya de malas maneras.
En la puerta anuncian ser “la mejor tintorería de 2025”. Sinceramente, viendo el resultado, esa afirmación resulta completamente engañosa.
Entendemos perfectamente que un vestido de boda no siempre puede quedar como nuevo, pero lo que no es admisible es pagar un servicio caro y recibir un trabajo claramente deficiente, sin ningún tipo de control de calidad ni atención al cliente.
No recomendamos en absoluto dejar aquí prendas importantes.