Nos quedamos de Viernes a Domingo en la habitación con baño. El trato fue excelente. Un enclave privilegiado que invita a la tranquilidad. Vistas increibles. La piscina infinita nuestro favorito.
La habitación era un poco pequeña y nos faltó sitio para colocar las cosas. No se puede llevar comida de fuera pero puedes comprar allí mismo algunas cosas como patatas, helados, sopa...recomendamos coger desayuno! Super completo y delicioso.