Nuestra estancia en Villa Franco, en Alhaurín el Grande, fue simplemente perfecta. Desde el primer momento nos sentimos como en casa gracias al trato tan amable y cercano de los anfitriones. Son personas encantadoras que cuidan cada detalle y hacen que la experiencia sea todavía más especial.
La casa es espectacular: súper bonita, acogedora, muy bien cuidada y con muchísimo encanto. Todo estaba impecable y se nota el cariño con el que mantienen el lugar.
Sin duda, es un sitio para desconectar y disfrutar de unos días tranquilos en un entorno precioso. Lo recomendamos al 100% y volveríamos sin pensarlo. ¡Gracias por todo!