Experiencia, sin ser mala, muy normalita. Atraídos por la cantidad de reseñas positivas (4,8 de casi 500) fuimos a probarlo.
El trato bueno, camarero agradable.
La comida, pues de ese rollo gastrobar, que quieren pero no llega...
Croquetas de rabo de toro/verdura, correctas pero sin gracia, de las 4 que viene en la ración 3 de verduras y solo una de rabo de toro.
Fingers de pollo para el peque, escasos (4), con bastante aceite de la fritura, se los comió así que tampoco estarían muy mal...
Mejillones al Alba, pues bueno, para picar no están mal, tampoco para tirar cohetes.
Gilda, correcta, un poco "inventada" a su estilo.
Dados de Camembert, estaban ricos, crujientes por fuera y bien fundidos por dentro, un poco escasos.
Botella de agua mineral, las ponen en las mesas abiertas, un detalle que no me gustó.
En resumen, trato normal/bien, comida bastante mejorable, más bien rollo guiri, que a cliente Español.
Yo no repetiré, pero si tienes niños, al estar prácticamente dentro del parque, es un buen sitio para picar y tomar algo mientras los enanos se desfogan.