Nuestra experiencia fue un desastre desde el primer momento. El apartamento no se parecía en nada a las fotos. Teníamos que entrar a las 15:00 y no nos dejaron hasta las 19:30.
La piscina estaba rota, turbia y rodeada de obras, con césped seco y tumbonas destrozadas. El código de acceso a la puerta fallaba constantemente, una noche llegamos a las 00:30 y no podíamos entrar, y encima nadie respondía al teléfono en ningún momento.
Dentro, la nevera no enfriaba, el menaje era escaso y sucio, tanto que tuvimos que comprar una olla y una sartén para poder cocinar, para poder mantener limpio el alojamiento solo teníamos una simple fregona que estaba llena de mierda y óxido, más que limpiar ensuciaba más. El aire acondicionado funcionaba solo en horarios programados, lo cual era absurdo en pleno verano: era imposible dormir del calor.
Las puertas de la terraza no cerraban bien, había bichos, y todo el complejo daba sensación de abandono. Nos prometieron como compensación salir el sábado a las 17:00 y ese mismo día nos dijeron que no, que a las 15:30.
Para colmo, hemos visto que están publicando reseñas falsas para intentar tapar todas estas quejas. Una tomadura de pelo, jamás volvería ni lo recomendaría.