Hemos estado un grupo de 50 personas, entre adultos y niños, no se puede poner ninguna pega de nada, el lugar es espectacular para hacer reuniones con amigos y niños, no le falta un detalle, nosotros seguro que volveremos y por supuesto lo recomendaremos a la gente de nuestro alrededor.
El trato con Alberto, el dueño, ha sido de 10, para explicarnos todo y la acodica y despedida que hemos tenido.
Gracias!!! Volveremos!!!