Nos encantó pasar allí 2 noches. Fue una experiencia maravillosa. El servicio no pudo ser mejor, la casa es preciosa, la habitación espectacular. Cada cena fue diferente , realmente se notaba que elaboran el menú según los productos de temporada de sus huertos, muy creativos, nos sorprendieron cada noche. La variedad de vinos y bebidas también fue excelente , siempre muy bien recomendados por su enólogo David. La finca es preciosa y se puede visitar completa. Ojo a la puesta de sol , preciosa y con aperitivo y copa en mano. 100% recomendable