Morat ha sido tan amable y cercano, nos ha explicado todo super bien y también nos hizo fotos. Era nuestra 1 vez, pero seguro repetimos con el, la ruta preciosa con las vistas y los caballos parecen bien cuidados, si no fuese así no volvería. Tienen verduras para comprar ecológicas claro y un bar para refrescarse y seguir montando .