Es un sitio maravilloso: muy amplio, decorado con muy buen gusto, unas vistas preciosas, con un silencio que transmite una relajación increíble, con todas las comodidades, el desayuno buenísimo y con vistas, un puntazo que sirvan bebidas y UN PERSONAL DE 10. Hemos estado en la habitación Khao Lak y Mandara y nos han encantado ambas, aunque Mandara es otro nivel con jacuzzi, ducha con chorros, enorme y terraza con hamacas super cómodas. Hemos celebrado mi cumpleaños y tienen un pack con ramos de flores, botella de cava y bombones, muy acertado. Nos ha encantado todo, repetiremos segurísimo.