Llevo años quedándome en este hotel. Pero desde que lo compró el grupo ona, he visto un descenso brutal de la calidad. Cucarachas en el buffet de desayuno, habitaciones no del todo limpias. Nos quedamos a comer un día y un menú de 20 euros con comida que parecía que había echo mi sobrina pequeña.
Eso sí el precio... El doble de lo que me costó el año pasado la misma habitación...
Esto se traduce en el tipo de público que ahora visita el hotel, durante toda la semana (salvo pocas excepciones) el público eran jubilados extranjeros...
Una pena...