Celebramos la comunión de mi hijo en uno de los salones del hotel y todo fue maravilloso. La atención del personal tanto de los camareros como la recepción fue excelente.Siempre pendientes de que todo estuviera acorde a nosotros y que los invitados estuvieran agustos.
Respecto a la comida, estaba buenísima; fue una pasada.
Destacamos la amabilidad y el buen trato recibido durante toda la estancia.