Llegamos sin reserva pero en seguida, con muchisima amabilidad, nos hicieron un hueco, y despues, cuando se quedo una mesa con vistas a la playa, nos ofrecieron cambiarnos, cosa que agradecimos muchisimo!!!
La comida era de 10, menudo arroz!! y la hamburguesa de mi hija, grande y muy bien preparada.
El local precioso, con mucho mimo, superlimpio y situacion inmejorable, repetiremos!!