Es un lugar mágico! Ya hace dos años que voy al taller y es hermoso, los materiales, el clima, la gente, sin duda lo mejor son las profesoras. Siempre tienen todo impecable y mas allá de que saben muchísimo, tienen una calidad humana única. Te hacen sentir como en casa, y te acompañan como mejor necesites en cada proceso. Es mi terapia semanal!