Cada año, desde hace más de 30 años, sin fallar, venimos comprando el Roscón de Reyes el la “pastelería Pathelin” en Av. Carlos Haya de Málaga.
Su calidad, considerada indiscutible, ha perdido mucho. Antes duraba fresco y esponjoso varios días. Ahora lo compras a las 19:30h y a la mañana siguiente, para el desayuno, ya ha perdido su frescura, está apelmazado y excesivamente azucarado. Ya no es lo mismo.
Pero parece ser este negocio, no encuentra límites, cada año supera el encarecimiento sus precios, al mismo tiempo, que reduce considerablemente los tamaños y también la calidad.
El tamaño del Roscón “más grande”, de los Reyes de Enero 2026, equivale al que compraba hace poco como “tamaño mediano”. En cambio su precio se ha encarecido hasta 29,35€.
Para que no queden dudas, sobre el tamaño actual del “fotos Roscón más grande”, incluyo fotos en las que comparo lo comparo con el tamaño de una manzana y una naranja.
Deberían meditar si les compensa exprimir a sus fieles clientes, o luchar honestamente por su negocio. La fama adquirida con el esfuerzo de tatos años se desmorona con facilidad.
Los clientes no somos tontos y razonamos, que la materia prima esencial es: harina de fuerza, levadura, leche, huevos, azúcar, mantequilla, ralladura de cítricos (naranja y limón), agua de azahar, frutas confitadas. Es decir, el aumento desmedido del precio no radica en en el coste de la elaboración.
En la actualidad, afortunadamente, ya hay otros muchos establecimientos, a los que acudir para adquirir los Roscones de Reyes, que ofrecen una excelente calidad y atención, me atrevo a decir que mejor. Habrá que cambiar una tradición de años y comprar en otro sitio.
No desaprovechen las opiniones de sus clientes, y especialmente las negativas, que son el pilar de las oportunidades de mejora. El exceso de confianza es el principio de un fracaso, que no deseo a ningún negocio.