Fuimos 4 personas y la comida estaba muy rica, y a pesar de que el servicio no fue malo, tardaron 40 minutos en sacarnos los entrantes, que los iban sacando con diferencias de 10/15 minutos y cerca de 1h10min en sacarnos los arroces, aunque nos habían dicho que salían en 20/25 minutos. Teníamos cerca una mesa de 10 o 15 personas extranjeras que hacían muchísimo ruido y hablaban muy alto y el jaleo era excesivo. Pese al retraso de las comandas, nos invitaron al café para compensar por lo que mejoró bastante la sensación de disgusto.