Desayunamos en pleno paseo marítimo de Rincón de la Victoria y fue una experiencia fantástica. Probamos un mollete con jamón ibérico de pata excelente, aguacate y un aceite de gran calidad, además de alguna opción más tradicional. También quisimos degustar su Brunch Benedictina y simplemente nos encantó.
Si eres de los que prefieren desayunos dulces, te recomendamos mucho sus crêpes, ¡están deliciosos! Con el desayuno te obsequian un pequeño zumo de naranja natural, y nosotros lo acompañamos con un café capuchino y un matcha con naranja, ambos muy ricos.
Nuestra sorpresa fue encontrar açaí, algo que nos encanta con unas frutas fresca muy buenas.
Sin duda es un privilegio sentarte frente al mar y disfrutar de sus platos, volveremos!
Tienen otras ofertas muy llamativas que iremos a disfrutar!