Simplemente genial. Agradable para paseos cortos, grandes caminatas, tomar una cerveza mirando al mar o, simplemente, para ir a comprar el pan.
El entorno es un lujo y las vistas inmejorables, pasando por zonas urbanas, playas o calitas rocosas. Hay cientos de opciones y tramos que merecen la pena. Es recomendable evitar las zonas y horas de más afluencia, que suelen ser los días soleados en invierno y al atardecer, el resto del año.