Un beach club de ambiente tranquilo y familiar. Es el tercer año que volvemos, además éste año ya somos papás y fuimos con nuestro peque de 7 meses. Trato muy atento, muy pendientes de que estuviésemos bien. El personal muy amable, a destacar a Karla que fue quién nos atendió la mayoría del tiempo. La comida también muy buena. Para repetir sin duda.