Un hotel encantador
La habitación era muy amplia, acogedora y contaba con cocina equipada con todos los utensilios necesarios, lo cual hizo nuestra estancia muy cómoda.
El hotel dispone además de un gimnasio muy completo, ideal para quienes no quieren perder su rutina de entrenamiento incluso estando de viaje.
Otro punto a favor es su excelente ubicación: está muy cerca de la estación de tren, desde donde se puede viajar fácilmente entre Fuengirola y Málaga sin necesidad de coche.
Quisiera destacar especialmente al personal, que en todo momento nos brindó un trato cercano, amable y muy profesional. ¡Una experiencia excelente que sin duda recomendamos!