Restaurante muy céntrico con una carta amplia de platos italianos. La ubicación es ideal y el local está bien decorado, con un ambiente acogedor. Además, el servicio fue amable y bastante rápido, y no tuvimos que esperar ni para mesa ni para ser atendidos.
Empezamos con una cerveza Alhambra 1925 bien fría, perfecta para acompañar la comida. Probamos la pizza margarita y fue de lo mejor: estilo italiano auténtico, con masa fina en el centro y bordes más gruesos y crujientes. Buen equilibrio entre queso y tomate, sabrosa y bien hecha.
Sin embargo, la carbonara trufada (la más cara del menú) fue una decepción. Los espaguetis estaban demasiado cocidos, con una textura poco agradable, y la salsa resultaba bastante sosa, sin intensidad ni ese toque potente que se espera de este plato. Le faltaba personalidad.
En general, es un sitio correcto: buena ubicación, ambiente agradable y comida aceptable, pero sin nada que realmente destaque. Además, los precios son algo elevados para lo que ofrecen.
❌ No fue una experiencia suficiente como para repetir.
✔️ Aceptable si estás por la zona y buscas algo rápido, pero hay mejores opciones.